Pileta climatizada, zona de parrillas, salón de usos múltiples, área de cowork y gimnasio: esas son las amenities que tendrá el edificio de Olazábal al 3400, en el barrio de Belgrano, que estuvo tomado durante medio siglo y los vecinos lo conocían como el “Elefante Blanco”.
El ahora ex Elefante Blanco está cerca de las estaciones de tren Coghlan, Belgrano R y Drago, a diez cuadras del Metrobus de la avenida Cabildo y del Subte D, a dos calles del Hospital Pirovano y a pocos minutos de las plazas Castelli, Zapiola y De Los Olmos. Su ubicación es privilegiada.
Con sus 12 pisos, tres cuerpos y más de cien metros cuadrados, la torre fue un emblema de los desmanejos, la desidia y las usurpaciones, un proyecto que se paralizó en la década de 1970 cuando la constructora quebró, y nunca más pudo reiniciarse, hasta ahora.
No fue sino hasta 2022 cuando una nueva empresa de desarrollo inmobiliario compró el terreno. Juan Pablo Guaita, uno de los socios, señala que fue una oportunidad, pero también un riesgo porque, por más de 50 años, el edificio estuvo ocupado ilegalmente por familias que necesitaban un techo, pero también por delincuentes: “Encontramos desarmaderos de motos y plantaciones de marihuana”.
Cuenta Juan Pablo que el Elefante Blanco de Belgrano era un “foco infeccioso” para el barrio. Narra que los vecinos estaban preocupados porque veían movimientos extraños, sobre todo por las noches.
En enero de 2025, el Gobierno porteño recuperó la propiedad y ahora, en poder de sus legítimos dueños, la torre comenzó su remodelación. “Vamos a revitalizar el edificio”, afirma Guaita entusiasmado. “Hemos transformado la iluminación, la estética y los balcones”, continúa.
El socio de la constructora cuenta que su trabajo será también de puesta a punto, pero que no alterarán la estructura del inmueble: “Ya está edificado, las columnas están colocadas y eso no lo vamos a tocar”. Admite que el estilo de la época en la que se levantó la obra se puede ver y trae consigo limitaciones, aunque no se queja y, más bien, lo asume como un desafío profesional.
De todas maneras, también supone una ventaja: el tiempo de ejecución será corto y la restauración será profunda.
El ex Elefante Blanco ーuna expresión que en Argentina se usa para referirse a las grandes edificaciones que han quedado abandonadasー ahora tendrá un diseño de líneas limpias y modernas, con materiales nobles y espacios pensados para vivir y trabajar.
Al tener tres cuerpos y 12 pisos, contará con 140 departamentos de uno, dos y tres ambientes, más de 30 cocheras, amenities de alto nivel y espacios de trabajo, recreación y encuentro para el disfrute de sus habitantes.
El Elefante Blanco de Belgrano fue recuperado tras un operativo a cargo de la Policía de la Ciudad, personal de Espacio Público e Higiene Urbana, Emergencias, Bomberos y la Red de Atención, luego de que avanzara la denuncia presentada en la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 8, a cargo de Maximiliano Vence.
De acuerdo con los números que se manejan en la Ciudad, en los dos últimos años (2024-2025) ya son más de 500 las propiedades devueltas a sus dueños.
Hubo otros casos de recuperación de viviendas igual de emblemáticos como la llamada “Galería del Terror” de Nueva Pompeya, una parte del Mercado de Bonpland, en Palermo, y el predio conocido como el campo de deportes del piquetero Raúl Castells, en San Telmo, donde la policía encontró un ataúd en uno de sus vestuarios.
Los ex hoteles usurpados que fueron recuperados en Constitución, donde se vendían drogas o se ejercía la prostitución, también fueron notables. Incluso en una propiedad recuperada en la calle Aráoz al 1900, Palermo, los dueños que volvieron a tomar posesión de su propiedad encontraron, mientras limpiaban el baño, cuatro granadas de guerra potencialmente explosivas.
En el barrio de Belgrano, la restauración del edificio tendrá un gran impacto. Mejorará el entorno, la estética, el atractivo y la seguridad de la zona. Además, la obra generará empleo directo e indirecto, cuentan los desarrolladores, con cientos de familias involucradas en la construcción. Y en la planta baja habrá un gran local comercial.
