La relación entre Brasil y Estados Unidos atraviesa un momento de tensión marcado por la aplicación de aranceles y el debate sobre los límites de la injerencia externa. En una nueva edición de Efecto Mariposa, el diplomático brasileño, Julio Bitelli, definió cuáles son las líneas rojas del gobierno de Brasil frente a cualquier negociación internacional.
“Lo que no se puede negociar es la independencia de los poderes en Brasil”, afirmó Julio Bitelli, y agregó que la situación actual dejó en evidencia “la utilización política pura y llana de los aranceles”. Según explicó, el trasfondo del conflicto excede lo estrictamente comercial y se vincula con intentos de presión sobre el sistema institucional brasileño.
La relación de Brasil con Estados Unidos
Asimismo, remarcó que la voluntad de diálogo por parte de Brasil siempre estuvo presente. “Desde hace mucho tiempo las autoridades brasileñas, empezando por el presidente, el canciller y todos, si Estados Unidos quiere negociar, quiere discutir temas comerciales, nosotros estamos preparados para hacerlo cuando quieran y donde quieran”, sostuvo.
Sin embargo, Bitelli volvió a marcar un límite infranqueable: “Lo que no se puede negociar es la independencia de los poderes en Brasil y la interferencia de un país extranjero en la justicia brasileña”. Sobre la misma línea, reforzó esa posición con una definición política clara: “Eso, como dijo el presidente, no es negociable”.
“Europa y América Latina están quedando rezagadas en esta reconfiguración del mundo”, señaló, y explicó que la dinámica económica internacional está cambiando aceleradamente. “Cada vez más la gente mira a Asia, como el futuro en términos económicos y comerciales”, afirmó.
En este contexto de cambios estructurales, el diplomático puso el foco en la relación entre Europa y América Latina como una oportunidad estratégica que va más allá del comercio tradicional. Según explicó, existen bases históricas y culturales que pueden transformarse en una alianza de mayor profundidad. “A partir de afinidades conocidas por todos, culturales, históricas, familiares, entre esas dos regiones, plasmar eso en un tratado que tiene implicaciones comerciales importantes de transferencias de tecnología y de acceso a mercados”, sostuvo.
El crecimiento de Asia en la consideración del mundo
No obstante, subrayó que el valor principal de este acercamiento no es solo económico. “La dimensión estratégica a lo mejor creo que es lo que más ha crecido en los últimos años”, afirmó, en referencia a la necesidad de construir bloques capaces de competir en un mundo cada vez más dominado por Asia.
