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Los regresos de Soda Stereo: la burbuja en el tiempo, el Cirque du Soleil, el show con cantantes invitados y el flamante Ecos

A casi una década de la experiencia escénica junto al Cirque du Soleil y tras la gira Gracias Totales, el anuncio de Soda Stereo Ecos abre la puerta a una nueva relación posible entre la tecnología, el espectáculo y el legado de la banda más popular del rock latinoamericano.

Mediante una serie de recursos todavía no develados (pero con ABBA Voyage como una referencia posible), el show que desembarca este sábado 21 y domingo 22 en el Movistar Arena para luego salir de gira por el continente, propone el reencuentro sobre un mismo escenario de Charly Alberti, Zeta Bosio y Gustavo Cerati tecnología mediante, con una reconstrucción realizada a partir de registros históricos.

Con el formato de un show en vivo, Ecos plantea una experiencia inmersiva que, al menos por unas horas, se propone eliminar la frontera entre la realidad y lo imposible, en lo que cuenta como el tercer regreso a los escenarios de la banda (cuarto si se tiene en cuenta el proyecto circense) y el segundo en ocurrir luego de la muerte de su cantante y guitarrista.

Soda Stereo 2007, en la conferencia de prensa en MuseumJulian Bongiovanni – Archivo

Para alimentar la expectativa y el misterio en torno a esta nueva aventura, Alberti y Bosio han mantenido este proyecto en el más riguroso de los hermetismos. Ni entrevistas ni conferencia de prensa ni comentarios en sus redes sociales, apenas un manifiesto entregado a los medios para dar a entender qué es lo que ocurrirá sobre el escenario: “Imaginemos un lugar donde lo irreal se vuelve real, donde nos transportamos a momentos soñados y los deseos se convierten en realidad, permitiéndonos, gracias a la tecnología, vivir el reencuentro más esperado”, replica el texto, que sobre su cierre se encarga de dejar en claro que “no se trata de un tributo ni un homenaje. No es una película. No hay invitados ni cantante nuevo. Es un show en vivo”. La duda de cómo reaccionaría el público ante este nuevo formato se demostró en taquillas: Ecos agotó diez funciones en el Movistar Arena repartidas en marzo, abril, junio y agosto, y le espera una recorrida por Santiago, Mar del Plata, Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Quito, Montevideo, Lima, Bogotá y Madrid.

El primer operativo regreso ocurrió hace casi dos décadas. Tras mucho especular, con rumores e información cruzada, Soda Stereo anunció en 2007 a Me verás volver, una gira reunión que se realizaría en el último trimestre de ese año. Así, a exactos 10 años de su separación formal, Soda Stereo volvió a reunirse sobre un escenario en la discoteca Museum (el mismo lugar donde en 1989 se filmó el video de “En la ciudad de la furia”) para interpretar dos canciones en vivo previo a la conferencia de prensa donde la banda esbozó el concepto de “burbuja en el tiempo” para referirse a algo que iba a ocurrir con principio y final delimitados, y donde Cerati explicó lo que lo motivó a tomar la decisión de reunirse con sus ex compañeros: “Me gustaba la idea de que mis hijos vieran a Soda Stereo alguna vez”.

Lejos del tono agridulce de su show en River, diez años antes, este regreso mostró a una banda amigada con su pasado, con un show con una compleja puesta en escena diseñada por Martin Phillips (conocido por su trabajo con Daft Punk, Nine Inch Nails y Kanye West) y una lista que recorría su discografía a lo largo y ancho, con paradas obligatorias (“De música ligera”, “Un millón de años luz”, “Cuando pase el temblor”) y una selección de temas pensadas para satisfacer al público más exigente (“Texturas”, “En camino”, “Tele-Ka”). El tour comenzó con tres fechas en River en octubre de 2007, a las que luego se sumaron otras dos en noviembre y una despedida final en diciembre. Entre todo eso, otras 16 fechas con escalas en Córdoba, Guayaquil, Monterrey, Guadalajara, Ciudad de México, Los Ángeles, Bogotá, Ciudad de Panamá, Caracas, Miami y Lima.

Tras la publicación de Fuerza natural, Gustavo Cerati declaró que para él Soda Stereo era historia terminada, y así parecía dejarlo en claro la gira presentación del álbum, donde solo interpretó canciones de su carrera solista (la única excepción, una versión de “Zona de promesas”, interpretada en homenaje a Mercedes Sosa, por entonces recientemente fallecida), aunque nadie se animaba a cerrar la puerta completamente, una posibilidad que quedó trunca tras su fallecimiento, en septiembre de 2014. El primer intento para mantener vivo el legado de Soda Stereo llegó en noviembre de 2015, cuando Alberti y Bosio anunciaron que estaban trabajando codo a codo junto al Cirque du Soleil en la creación de un espectáculo basado en las canciones del trío. Así, Soda se volvía la primera banda latinoamericana (y hasta la fecha, la única) en tener un show creado por la compañía canadiense, con The Beatles (Love), Elvis Presley (Viva Elvis) y Michael Jackson (ONE y The Inmortal World Tour) como únicos otros compañeros del selecto club.

Atento al fervor del público latinoamericano en general y el argentino en particular, Michel Laprise, histórico creativo del Cirque y responsable de la gira MDNA de Madonna, desarrolló un tipo de espectáculo distinto a los de la troupe circense, con el contacto con los seguidores en dos instancias: primero convocó a los fans de Soda a participar del proceso creativo de actos mediante vivos e interacciones en redes sociales; luego, diseñó un armado con la audiencia de pie, una experiencia similar a la de un concierto, pero con la acción desarrollada en distintos espacios del campo, lo que alimentaba la sensación de cercanía.

Séptimo Día, por el Cirque du SoleilLaura Costa / Pop Art

Con un vestuario que remitía en parte a la cultura new wave y post punk de los 80 —y otra parte con guiños a la ciencia ficción que fascinó a Cerati en su juventud—, SEP7IMO DIA – No descansaré centraba su relato en la historia de su protagonista, L’Assoiffé, en un viaje en donde la música de Soda Stereo funcionaba como metáfora de libertad hacia el afuera, y también hacia el adentro. Pero más que fluir como una historia, el espectáculo se sostenía por una sucesión de actos con acrobacias, proyecciones de imágenes y equilibristas que convivían con rutinas de clown, pintura hecha con arena en vivo y rutinas acuáticas a cargo de una apneista.

A la forma de un show en vivo, el espectáculo tuvo su estreno en el Luna Park en marzo de 2017, donde permaneció por dos meses y luego se fue de gira por todo el continente, para despedirse del público en septiembre del año siguiente. Pero no había recurso circense que pudiera hacerle frente al mayor valor agregado del espectáculo: poder escuchar la música de Soda Stereo (en forma de nuevas mezclas y remixes a cargo de Adrián Taverna, su histórico sonidista) a un volumen imponente.

Bosio y Alberti parecieron haber tomado nota de esto último, y ese interés por volver a escuchar en un recinto las canciones de la banda activó la siguiente etapa: la de volver a tocar en vivo. Bajo el nombre de “una nueva última vez”, el baterista y el bajista publicaron en 2019 un manifiesto en el que daban a conocer su siguiente proyecto: Gracias Totales Soda Stereo, un show con el que rendirle homenaje a su propia historia, y también a la de su compañero ausente.

Julieta Venegas en pantalla, en el show Gracias Totales Soda StereoEdgardo Andrés Kevorkian

Para suplir esa carencia, el grupo recurrió a un elenco de vocalistas invitados de Argentina (Walas, Adrián Dárgelos, Gustavo Santaolalla,Fernando Ruíz Díaz), Chile (Álvaro Henríquez, Mon Laferte), México (León Larregui, Rubén Albarrán, Julieta Venegas), Puerto Rico (Draco Rosa), Colombia (Andrea Echeverri, Juanes) y Reino Unido (Chris Martin, vocalista de Coldplay). El armado de la banda y el equipo de gira buscaba revivir ese espíritu de regreso, con la convocatoria a varios músicos allegados a la banda (Richard Coleman y Roly Ureta en guitarras, Fabián Quintiero en teclados) y el regreso a funciones de personajes históricos en el universo de Soda, como Taverna en la consola y Caíto Lorenzo a cargo del universo audiovisual del espectáculo.

La idea de la familiaridad de Gracias Totales Soda Stereo estaba también en la presencia de nuevas generaciones sobre el escenario: Simón Bosio, hijo de Zeta, era el guitarrista rítmico de la banda, mientras que Benito Cerati se hacía cargo del protagonismo vocal en “Zoom”. Debido a la notable cantidad y el renombre de los cantantes invitados, el show proponía una modalidad híbrida, donde algunos de ellos participaban de manera presencial y otros en modo remoto a través de videos pregrabados, un recurso que hoy es norma en cualquier show en vivo donde se interprete un feat., pero que en 2019 todavía era mirado con cierta desconfianza.

Gracias Totales Soda Stereo salió al ruedo el 29 de febrero de 2020 en Bogotá con la intención de recorrer el continente antes de hacer un desembarco triunfal en Buenos Aires, pero la pandemia obligó a poner el proyecto en pausa, que recién pudo retomar su marcha en diciembre de 2021. Y por más que contaba con nombres propios de sobra, en cada una de sus funciones los momentos más celebrados por el público incluían las canciones en las que Cerati “cantaba” desde una filmación en las pantallas, más puntualmente aquellas canciones (“Fue” y “Primavera 0”) que encontraba a los tres Soda juntos sobre el escenario sin presencia de terceros.

Soda Stereo Ecos en el Movistar Arena

Ese reencuentro virtual entre los tres músicos parece haber sido ahora el motor detrás de Ecos, un espectáculo que toma su nombre del tema que cierra Nada personal, y cuya letra parece hecha a la medida de la emoción que busca invocar: “Estoy moviéndome con mis propios latidos, llenando vacíos”.

Para enfatizar la importancia de vivir el show entregados a la suspensión de credulidad, el jueves por la mañana la banda publicó un video en el que el tecnólogo Santiago Bilinkis desarrolla la idea de la ciencia emocional para invitar al público a vivir el concierto a través de sus propios ojos y no a través de la pantalla de un teléfono celular, apelando a que la memoria se ejercita más cuando no se tercerizan las tareas que el cerebro tiene a cargo: “Dentro de unos años, quizás no vuelvas a mirar el concierto en tu celular pero sí vas a recordar el momento exacto en que empezó el show y todo el estadio explotó”, explica para que todo quede almacenado de manera vívida en la memoria y no en un archivo mp4.

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