La hija del expiloto de Fórmula 1, destacada jinete de reining, se refirió en un próximo documental a cómo la equitación la ayudó a sobrellevar los momentos difíciles tras el suceso de 2013.
Gina Schumacher, hija del legendario piloto de Fórmula 1 Michael Schumacher, compartió detalles sobre su vida y comentó la influencia de su padre en sus decisiones tras el accidente que sufrió en 2013. La jinete de 29 años, actualmente una de las mejores exponentes del estilo western en el mundo, habló con franqueza sobre cómo utilizó la equitación para sobrellevar ese proceso.
En el documental Horsepower – The World of Gina Schumacher, producido por ZDF y que estará disponible en línea desde el 17 de abril, Gina afirma: «Después del accidente de mi padre, me volqué de lleno en la equitación porque tenía que hacer algo». Y agregó: «Los caballos siempre han sido importantes. Pero desde entonces realmente lo han sido todo… No podría vivir sin ellos. Me ayudaron a superar todo».
El documental, que también se emitirá el 17 de mayo, sigue a Gina y a su madre, Corinna Schumacher, de 57 años, en sus ranchos en Estados Unidos y Suiza. Además, narra el ascenso de Gina en el reining, una disciplina de la equitación western en la que es campeona mundial en múltiples ocasiones, incluyendo doble medalla de oro en eventos individuales y por equipos en 2025.
En la película, Corinna revela que su marido predijo el éxito de su hija desde muy pequeña, diciendo: «Michael me dijo una vez, cuando Gina tenía diez años: ‘Gina será mucho mejor que tú’. Porque es más egoísta. Si eres atleta, tienes que ser egoísta hasta cierto punto. Y eso es genial. De lo contrario, no llegarás a nada». Gina, por su parte, reflexionó: «Hoy pienso: tenía toda la razón. Mis padres lo hicieron posible. Por eso siempre ha sido importante para mí trabajar duro para poder hacerlo lo mejor posible».
Gina también relató cómo su madre, que ahora es una de las criadoras de caballos Quarter Horse más exitosas, volvió a involucrarse en este deporte tras una experiencia en Dubái con Michael. La familia Schumacher se ha mantenido muy discreta sobre el estado de salud del expiloto durante los años transcurridos desde su accidente, prefiriendo preservar su privacidad.
