El Tesoro y la Reserva Federal mantuvieron una reunión urgente con ejecutivos de grandes bancos para analizar los desafíos de seguridad que podrían presentar los modelos de inteligencia artificial avanzada, como el reciente Mythos de Anthropic.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, convocaron a una reunión urgente a directores ejecutivos de los principales bancos de Wall Street. El encuentro, realizado en la sede del Tesoro en Washington, tuvo como objetivo evaluar los posibles riesgos cibernéticos asociados al avance de modelos de inteligencia artificial como Mythos, desarrollado por Anthropic PBC, según informaron personas familiarizadas con el asunto.
La reunión, organizada con poca antelación y no reportada previamente, refleja la creciente preocupación de los reguladores por una nueva generación de ciberataques, considerada uno de los mayores riesgos potenciales para la industria financiera. Todos los bancos participantes están clasificados como sistémicamente importantes por los reguladores, lo que subraya la prioridad de su estabilidad para el sistema global.
Anthropic ha descrito a Mythos como un sistema capaz de identificar y explotar vulnerabilidades en sistemas operativos y navegadores web cuando un usuario así lo solicita. La empresa ha adoptado un enfoque cauteloso, limitando el lanzamiento inicial del modelo a un grupo selecto de grandes firmas tecnológicas y financieras, incluidas Amazon, Apple y JPMorgan Chase, dentro de una iniciativa denominada «Project Glasswing».
Entre los ejecutivos que asistieron a la reunión se encontraron Jane Fraser (Citigroup), Ted Pick (Morgan Stanley), Brian Moynihan (Bank of America), Charlie Scharf (Wells Fargo) y David Solomon (Goldman Sachs). Jamie Dimon, de JPMorgan, no pudo participar. Portavoces de los bancos, del Tesoro y de la Reserva Federal declinaron hacer comentarios sobre el encuentro.
Paralelamente, Anthropic se encuentra en un litigio con el gobierno estadounidense, luego de que el Pentágono catalogara a la empresa como un riesgo para la cadena de suministro, una designación que la compañía ha impugnado en los tribunales.
