La Justicia investiga el fallecimiento de Ángel López, de cuatro años, ocurrido en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia. Mientras el padre acusa a la madre y su pareja, los fiscales aguardan los resultados finales de la autopsia para determinar la mecánica de la muerte.
El fallecimiento de Ángel López, un niño de cuatro años, en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, derivó en una compleja investigación judicial catalogada por el momento como «muerte dudosa». La autopsia preliminar detectó lesiones cerebrales que habrían sido provocadas entre diez y doce días antes del deceso, pero las autoridades no cuentan aún con evidencia firme para sostener la teoría de un homicidio.
El padre del menor, Luis López, a través de su abogado Roberto Castillo, acusó directamente a la madre del niño, Mariela Altamirano, y a su actual pareja. «La madre y su pareja lo asesinaron», afirmó el letrado, quien solicitó que la causa sea calificada como «homicidio agravado».
Desde la Fiscalía, los titulares de la investigación, Facundo Oribones y Cristian Olazábal, señalaron que, si bien la madre y su pareja son consideradas las principales sospechosas y están bajo seguimiento policial, no existe por ahora una prueba concluyente que permita afirmar que la muerte fue deliberada. «No tenemos una evidencia firme que nos permita sostener que fue una acción ejecutada de forma deliberada», explicó Oribones.
El caso revela antecedentes conflictivos en el núcleo familiar. El padre había perdido la custodia del niño hace cinco meses, tras una denuncia por violencia intrafamiliar presentada por la actual pareja de la madre. Dicha denuncia no prosperó. Por otro lado, se informó que la madre tendría un antecedente de maltrato hacia otro hijo de una relación anterior.
La investigación judicial espera los resultados definitivos de la autopsia para avanzar con las definiciones en la causa. El hecho generó una movilización social en Comodoro Rivadavia, donde se realizó una marcha pidiendo justicia.
