Un estudio reciente detalla las estrategias de las familias para llegar a fin de mes, en un escenario donde el acceso a hipotecas para ciertos sectores genera debate.
La situación económica actual en la Argentina lleva a la mayoría de los hogares a implementar diversas estrategias para cubrir sus gastos básicos. Según un estudio nacional de marzo, solo el 27% de los hogares declaró llegar a fin de mes sin inconvenientes. El resto recurre a métodos como dejar de comprar productos necesarios (50%), endeudarse con tarjeta de crédito (23%), pedir dinero prestado (22%) o utilizar ahorros (14%).
El análisis desagregado por nivel socioeconómico muestra que los sectores más vulnerables son los más afectados. En los estratos de menores ingresos, el 55% cambió sus hábitos de consumo, el 36% pidió dinero prestado y el 26% utilizó la tarjeta de crédito para financiar gastos básicos. Incluso en la clase media típica, la mitad de los consultados modificó sus hábitos de compra.
En este contexto, el acceso al crédito formal, y en particular a líneas hipotecarias, se ha convertido en un tema de discusión pública. Recientemente, declaraciones de funcionarios sobre el sistema hipotecario y el endeudamiento han puesto el foco en las diferentes realidades que atraviesan los ciudadanos. Mientras para muchos el endeudamiento es un mecanismo para compensar ingresos deteriorados, para otros representa una herramienta de inversión.
En barrios populares del Conurbano bonaerense, la falta de acceso al crédito formal abre espacio a prestamistas informales. Algunos análisis señalan que este vacío puede ser ocupado por estructuras que operan con tasas de interés elevadas.
Las encuestas de opinión pública reflejan un clima de desilusión entre un sector de la ciudadanía, que evalúa el impacto de las medidas económicas. La percepción sobre la gestión gubernamental y los privilegios de ciertos funcionarios también forman parte del debate público actual.
