Un geriatra experto en demencias subraya la necesidad de un sistema de apoyo integral para abordar una enfermedad que afecta profundamente a dos personas: quien la padece y quien la asiste.
El geriatra y experto en demencias Carlos Fernández Viadero ha señalado que el Alzheimer es una enfermedad que «mata dos veces», afectando cognitiva y físicamente al paciente, y que también impacta de manera profunda en la persona cuidadora. Por ello, ha reclamado la creación de un sistema de apoyo integral que contemple a ambos.
El médico participa en un proyecto pionero sobre tecnologías para un envejecimiento saludable, desarrollado por el IDIVAL y dirigido por un equipo de Ingeniería Fotónica de la Universidad de Cantabria (España). El objetivo es facilitar que las personas mayores, y en particular quienes padecen demencia, puedan permanecer en sus domicilios el mayor tiempo posible.
Según datos del Colegio de Médicos de Cantabria, en esa región española hay 118.000 personas mayores de 65 años (más del 20% de la población). Entre 7.500 y 8.000 padecen algún tipo de demencia, siendo el Alzheimer el diagnóstico en el 55% de los casos. La entidad alerta que estas cifras aumentarán notablemente en los próximos años, dado que actualmente hay más de 41.000 personas mayores de 80 años, edad en la que se incrementa considerablemente la incidencia de las demencias.
Frente a este escenario, Fernández Viadero mostró esperanza en el nuevo proyecto de investigación, especialmente porque «los tratamientos no han cambiado mucho». Explicó que se siguen usando fármacos que mejoran el funcionamiento y la neurotransmisión neuronal, pero que estos intentan controlar los síntomas sin ser curativos y no detienen la progresión de la enfermedad.
«Se sigue investigando muchísimo y se ha avanzado en saber qué ocurre en los cerebros de las personas con Alzheimer», valoró el geriatra, pero «se sigue sin encontrar un fármaco realmente efectivo y capaz de controlar la enfermedad». Destacó que el fomento de la investigación es básico para, en el futuro, abordar el tratamiento con más eficacia.
El especialista también se refirió a la importancia de medidas para retrasar la aparición del deterioro cognitivo, como la realización de ejercicio cognitivo y físico, el seguimiento de una dieta Mediterránea y el control adecuado de los factores de riesgo cardiovascular, sobre todo en las etapas medias de la vida.
Sin embargo, para Fernández Viadero, el factor más importante tras un diagnóstico de demencia es un abordaje integral que incluya al enfermo y a su cuidador (quien suele ser una mujer), así como un planteamiento familiar que permita resolver dudas y mejorar el control de la enfermedad.
«En este proceso, muchas veces largo y complejo, la familia necesita en la mayoría de los casos tanto o más apoyo que el enfermo», defendió. «La enfermedad de Alzheimer ‘mata dos veces’ (cognitivamente primero y físicamente después) y afecta a dos personas: el enfermo y el cuidador. Por eso es fundamental que desde nuestro sistema sanitario se ofrezca apoyo tanto a las personas enfermas como a sus cuidadores», concluyó.
