El joven futbolista brasileño, figura emergente del Chelsea, sufrió un desgarro de grado cuatro que podría dejarlo fuera de la próxima Copa del Mundo. La lesión se suma a otras bajas importantes en distintas selecciones a meses del inicio del torneo.
Estêvão Willian, la joven promesa brasileña del Chelsea, sufrió un desgarro de grado cuatro en el isquiotibial de la pierna derecha durante el partido ante Manchester United. La lesión, que implica una ruptura casi total del músculo, requiere un largo tiempo de recuperación y pone en serio riesgo su presencia en la Copa del Mundo de la FIFA 2026.
El extremo, que cumplirá 19 años en los próximos días, debió abandonar el campo de juego a los 15 minutos del encuentro. Inicialmente se manejó un pronóstico optimista, pero los estudios posteriores confirmaron la gravedad del caso. Una lesión de esta naturaleza suele implicar varios meses de inactividad, lo que no solo lo descarta para el resto de la temporada con su club, sino que también hace altamente improbable su participación en el Mundial.
El impacto de esta baja es significativo tanto para el Chelsea, donde Estêvão se había ganado un lugar en la rotación ofensiva, como para la selección brasileña que conduce Carlo Ancelotti. El jugador, surgido de Palmeiras y considerado uno de los mayores talentos brasileños de los últimos años, venía mostrando un rendimiento ascendente, con cinco goles en sus últimos seis partidos con la ‘Verdeamarela’.
El caso de Estêvão se enmarca en una serie de bajas importantes que afectan a varias selecciones a menos de dos meses del inicio del Mundial 2026. Recientemente, Hugo Ekitike (Francia/Liverpool) sufrió la rotura del tendón de Aquiles, mientras que Rodrygo (Brasil/Real Madrid) tiene una grave lesión de rodilla. Jack Grealish (Inglaterra) también está descartado por una fractura de estrés.
La selección argentina no está exenta de preocupaciones. Juan Foyth (Villarreal) sufrió la rotura del tendón de Aquiles izquierdo en enero, con una recuperación estimada en ocho meses, lo que hace prácticamente imposible su presencia. A ello se suma la lesión de Joaquín Panichelli (Racing de Estrasburgo), quien se rompió los ligamentos cruzados durante un entrenamiento con la Albiceleste.
Por último, la selección de Uruguay también encendió las alarmas tras la lesión ligamentaria en el tobillo de Joaquín Piquerez (Palmeiras), quien deberá ser operado y su participación en la Copa del Mundo está en duda.
El cuerpo médico de Estêvão y la Confederación Brasileña de Fútbol evalúan ahora las opciones de tratamiento, que incluyen desde una intervención quirúrgica hasta un abordaje conservador, este último con el riesgo de no garantizar una recuperación completa a tiempo para el certamen mundial.
