Conocida también como perejil de agua, esta planta perenne y resistente ofrece hojas comestibles durante todo el año, con usos culinarios y medicinales.
La redondita de agua (Hydrocotyle bonariensis) es una planta que suele encontrarse en canteros, veredas, zanjas, riberas, plazas y jardines de Argentina. Una vez que aparece, tiende a quedarse debido a su resistencia y ciclo vital perenne. También es conocida como “perejil de agua”, ya que su sabor es casi idéntico al del perejil y sus usos culinarios son similares.
Esta planta hidrófila prefiere suelos húmedos, pero también se adapta a terrenos arenosos o secos. Produce hojas durante todo el año, lo que la convierte en un recurso accesible. Las hojas pueden consumirse crudas en ensaladas, sándwiches, jugos verdes, licuados y pestos, o cocidas en tortillas, guisos, sopas, salsas, buñuelos, pastas y postres. También se pueden agregar al mate o preparar en tisanas, solas o combinadas con otras hierbas, té, especias, cáscaras de cítricos o jengibre, ya sea calientes o frías como bebida refrescante.
Para conservarlas, las hojas pueden deshidratarse a la sombra y almacenarse en hebras para usar en masas, guisos e infusiones. También se pueden moler en polvo para enriquecer galletitas, bizcochuelos, pastas, salsas, condimentos, sales y azúcares saborizados.
Desde el punto de vista nutricional, la redondita de agua es una buena fuente de hierro, yodo, magnesio, proteína, vitamina C y betacarotenos. A nivel interno, se utiliza como antifebril, desintoxicante, vasodilatadora, diurética, remineralizante, tónica, oxigenante, digestiva y ansiolítica. También fortalece la vista, es recomendable para pacientes con anemia, se emplea en el tratamiento de enfermedades hepáticas y ayuda a restablecer y proteger el sistema nervioso, mejorando la memoria y aliviando el cansancio mental. Externamente, se aplica como antiinflamatoria, antibacteriana y cicatrizante, usando hojas machacadas o una infusión para tratar erupciones, várices, forúnculos, heridas, infecciones, eritemas e inflamaciones.
Se recomienda moderar su consumo durante el embarazo y la lactancia, y evitar su uso terapéutico combinado con medicamentos sedantes, ya que podría provocar somnolencia. Al recolectar plantas silvestres, se debe tener prudencia respecto a la ubicación: evitar zonas contaminadas y, en caso de recolectar de suelos bajos o zonas acuáticas, someterlas al calor para eliminar posibles parásitos. Siempre es aconsejable incorporar nuevos alimentos de forma progresiva para descartar alergias o intolerancias.
Receta: Crema de redondita de agua
- 1 papa mediana
- 1 cebolla
- 1 taza de hojas de redondita de agua
- 1 cebolla de verdeo
- 2 cucharadas de aceite
- 2 tazas de caldo de verduras
- Sal y nuez moscada o pimienta negra a gusto
- Opcional: crema de leche, crutones, crackers, semillas tostadas, queso rallado
Corte la papa en cubos pequeños, pique la cebolla gruesamente, lave las hojas de redondita y la cebolla de verdeo, y píquelas gruesamente. En una olla, caliente el aceite y cocine la cebolla y la papa durante unos minutos. Agregue las hojas de redondita, la cebolla de verdeo y el caldo. Cocine hasta que la papa esté tierna. Retire del fuego, condimente y procese hasta obtener una crema homogénea. Opcionalmente, termine con crema de leche, crutones u otros ingredientes al gusto. Sirva y disfrute.
