InicioDeportesBanfield empató sobre la hora en Tucumán con un gol de cadera

Banfield empató sobre la hora en Tucumán con un gol de cadera

Un insólito caderazo de Neyder Moreno en el final le permitió a Banfield rescatar un punto en su visita a Atlético Tucumán por la fecha 16 del Torneo Apertura.

En un partido opaco y cargado de urgencias, Banfield logró empatar 1-1 ante Atlético Tucumán en el estadio Monumental José Fierro. El gesto técnico que definió el resultado no fue elegante ni habitual, pero resultó decisivo: un caderazo de Neyder Moreno en el área, desprolijo y casi accidental, le dio al Taladro un punto que parecía perdido.

El encuentro, correspondiente a la fecha 16 de la Zona B del Torneo Apertura, no modificó el destino inmediato de ninguno de los dos equipos, ambos alejados de los puestos de clasificación a los playoffs y comprometidos en la tabla anual y de promedios. Sin embargo, el desenlace dejó sensaciones opuestas: para el local fue un golpe difícil de digerir; para la visita, un pequeño alivio en medio de la incertidumbre.

Atlético Tucumán había hecho méritos suficientes para quedarse con los tres puntos. Durante largos pasajes fue superior, generó las situaciones más claras y chocó una y otra vez contra Facundo Sanguinetti, figura indiscutida de la noche. El arquero de Banfield sostuvo a su equipo cuando el desarrollo parecía inclinarse hacia el lado tucumano: le ganó dos mano a mano a Leandro Díaz y respondió con solvencia ante los intentos de Vega y Godoy.

El dominio del conjunto local encontró su recompensa en el complemento. Una recuperación limpia en la mitad de la cancha, un pase preciso de Leonel Vega y un centro medido de Renzo Tesuri derivaron en la definición de Franco Nicola, que solo tuvo que empujarla de cabeza con el arco a su merced.

El 1-0 parecía allanarle el camino al equipo dirigido por Pedro Troglio, pero Atlético no supo cerrarlo. Tuvo chances para ampliar la ventaja, aunque sin la contundencia necesaria para liquidar la historia. Esa falta de eficacia lo dejó expuesto a un final incómodo, en el que Banfield, sin demasiado juego asociado, empezó a avanzar más por orgullo que por ideas.

Cuando el reloj ya marcaba el cierre, un centro al área encontró a Moreno en una posición poco habitual para definir. La pelota picó y se elevó demasiado para darle con el pie y no tanto para meter el frentazo. Entonces no hubo tiempo ni espacio para acomodarse y resolvió como pudo: con la cadera, en un movimiento improvisado que resultó exitoso. La pelota cruzó la línea y selló un empate tan inesperado como celebrado por el conjunto visitante.

Ese caderazo tuvo un valor simbólico: fue el resumen de un equipo que, aun con limitaciones, no se resignó. Banfield encontró en esa acción lo que no había logrado construir en el resto del partido. Atlético, en cambio, pagó caro su incapacidad para sostener la ventaja y terminó escuchando los reproches de su gente.

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