Treinta y cuatro años después de su debut, la saga que revolucionó los videojuegos y desató un debate político en Estados Unidos regresa con su segunda película moderna. Repasamos su historia y el impacto que tuvo en la cultura popular.
Era agosto de 1992 y en los salones de arcade de medio mundo comenzó a escucharse una advertencia que pronto se volvería icónica: “¡Mortal Kombat!”. No era el grito de guerra de ningún ejército real, sino el anuncio de un videojuego desarrollado por Ed Boon y John Tobias, empleados de Midway Games, que cambiaría la industria del entretenimiento, desataría una tormenta política en Washington y construiría uno de los universos de ficción más duraderos de la cultura popular. Ahora, la saga llega a su segunda encarnación cinematográfica moderna con Mortal Kombat II, dirigida por Simon McQuoid y protagonizada por Karl Urban como Johnny Cage.
Boon tenía 28 años cuando co-creó el juego junto a Tobias. La idea era hacer un juego de artes marciales con actores reales digitalizados, y la inspiración fue Jean-Claude Van Damme. Aunque el actor rechazó la propuesta, su huella quedó en el ADN del proyecto: Johnny Cage, uno de los personajes más queridos, es una parodia del belga. Años después, en el videojuego MK1, Cage puede jugarse con la skin de Van Damme, quien finalmente dio el visto bueno.
Lo que Boon y Tobias no podían prever es que su juego inauguraría uno de los debates más encendidos de la historia cultural estadounidense. En 1993, los senadores Joe Lieberman y Herb Kohl convocaron audiencias en el Congreso para investigar la violencia en los videojuegos. El principal acusado era Mortal Kombat, con sus fatalities. El resultado fue la creación del Entertainment Software Rating Board (ESRB), el sistema de clasificación por edades que rige hasta hoy. La polémica fue el mejor marketing posible: las versiones hogareñas vendieron millones de copias.
En 1995 llegó la primera adaptación cinematográfica, dirigida por Paul W. S. Anderson, que recaudó más de 122 millones de dólares. La secuela de 1997, Mortal Kombat: Annihilation, fue destrozada por la crítica y tiene un 4% de aprobación en Rotten Tomatoes. Midway Games quebró en 2009 y Warner Bros. adquirió sus activos. La resurrección llegó en 2021 con el reboot de McQuoid, que se convirtió en el debut más visto en la historia de HBO Max. El tráiler de esta segunda entrega batió otro récord: 107 millones de vistas en 24 horas.
La pregunta para quienes no crecieron con la consola es por qué este juego, y no Street Fighter o Tekken, sigue siendo culturalmente dominante. La respuesta es que Mortal Kombat entendió que un juego de pelea necesita personajes con historia y contradicciones. Martyn Ford, el culturista que encarna a Shao Kahn en la nueva película, lo explica: “Evolucionó a la velocidad correcta con su audiencia. Le dieron lo que quería. Y hay una historia detrás: podés conectar con los personajes”. Karl Urban se enganchó con el arco emocional de Johnny Cage: alguien sin confianza en sí mismo, convocado en su punto más bajo para salvar al mundo.
