Este fin de semana, la fachada del Congreso de los Diputados lucirá los colores de la bandera LGTBI+ en conmemoración del Día contra la LGTBIfobia, que se celebra el domingo 17 de mayo.
El Congreso de los Diputados iluminará este fin de semana su fachada con los colores de la bandera LGTBI+ por el Día contra la LGTBIfobia, que se conmemora este domingo 17 de mayo.
La acción, que dará comienzo la noche de este viernes y se mantendrá durante todo el fin de semana, es una solicitud de la asociación Arcópoli y tiene como objetivo «visibilizar el apoyo de la cámara legislativa a los derechos de las personas LGTBI+ y recordar la importancia de las instituciones en la protección de la diversidad».
En este sentido, el coordinador General de Arcópoli, Luis Fernando Rosales, ha señalado que es un «mensaje de respaldo democrático» que la sede de la Cámara Baja se ilumine con los colores de la bandera LGTBI+. «No es solo un gesto simbólico; es el reconocimiento de que nuestras instituciones están al lado de la diversidad y frente a la intolerancia», ha subrayado.
También ha indicado que esta visibilidad es «fundamental» en un momento donde los discursos de odio «han ganado terreno». «Nos recuerda que los derechos conquistados son patrimonio de toda la sociedad y que no daremos un paso atrás en su defensa», ha recalcado.
Por su parte, Arcópoli mantiene activa su campaña de sensibilización en la estación de Metro de Gran Vía en colaboración con suburbano contra la LGTBIfobia.
De la misma manera, la asociación ha recordado que, «aunque la iluminación es un paso necesario en la visibilidad institucional, todavía quedan importantes deudas pendientes». En este sentido, la entidad ha reclamado «de forma urgente» la articulación de un Pacto de Estado contra los discursos de odio, «que actúe como barrera democrática ante el auge de la intolerancia».
Igualmente, la asociación ha pedido que se garantice el reconocimiento de la identidad de las personas trans migrantes en toda su documentación, «eliminando las trabas burocráticas que vulneran sus derechos básicos».
Por último, Arcópoli ha exigido que la reforma del Código Penal incorpore las terapias de conversión como un delito penal, con el objetivo de que «ninguna persona sea sometida a estas prácticas pseudocientíficas y violentas en ninguna parte del territorio nacional».
