Un juez aprobó un esquema de contratos de fasón que permitirá a la empresa, en concurso preventivo y con 366 empleados, retomar el desmote de algodón en sus plantas del norte argentino.
La Justicia dio luz verde al esquema que permitirá avanzar en la reactivación de Algodonera Avellaneda, ubicada en el norte de la provincia de Santa Fe. La empresa, que se encuentra en concurso preventivo y emplea a 366 personas, obtuvo autorización para realizar contratos de fasón para el desmote de algodón durante la campaña 2026.
La decisión fue tomada por el juez del concurso, Fabián Lorenzini, luego de que la compañía solicitara autorización para avanzar con un esquema comercial con Vicentin SAIC, en carácter de cliente. Este esquema, que había sido objetado inicialmente por el comité de acreedores y la sindicatura, quedó condicionado a la aprobación judicial.
Según la resolución, la empresa informó que aceptó una propuesta para procesar algodón en bruto bajo la modalidad de fasón. Esto implica utilizar sus plantas industriales para realizar el servicio de desmote sin asumir la compra de la materia prima. El acuerdo contempla la utilización de las plantas ubicadas en Pinedo (Chaco) y Bandera (Santiago del Estero).
En este esquema, la propiedad del algodón y de los productos resultantes se mantendrá en manos del cliente durante todo el proceso. El contrato prevé un volumen total de hasta 60.000 toneladas anuales, con un compromiso mínimo de 4000 toneladas mensuales. A cambio, el cliente afrontará los costos directos e indirectos de la operación, incluyendo mano de obra, energía, insumos y mantenimiento ordinario.
Además, se incluye un financiamiento inicial de hasta US$300.000 destinado a cubrir salarios adeudados, servicios esenciales y la puesta en marcha de las plantas, que se encontraban sin actividad. El juez consideró que estos contratos, si bien no encuadran estrictamente dentro de los actos ordinarios, se vinculan directamente con el objeto social de la empresa y su continuidad operativa.
El magistrado señaló que la empresa «no cuenta actualmente con capital de trabajo, ni tiene capacidad para financiar la originación de materias primas» y que la realización de estos contratos constituye «su única esperanza de subsistencia durante la presente campaña algodonera».
La autorización se otorgó luego de que se introdujeran modificaciones al contrato original para atender las objeciones planteadas. El juez aclaró que el aval no implica validar todas las cláusulas en su totalidad y se estableció un esquema de seguimiento. La Sindicatura deberá elaborar informes periódicos sobre costos, mantenimiento y resultados, siendo el primero el 28 de abril, para evaluar el desempeño del esquema en el tiempo.
