El exfutbolista Hugo Morales, figura histórica de Lanús y medallista olímpico, fue citado a declarar como testigo en la causa por enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por la compra de un departamento que fue de su propiedad.
El exfutbolista Hugo Alberto Morales fue citado a declarar este martes ante el fiscal federal Gerardo Pollicita como testigo en la investigación por enriquecimiento ilícito que se sigue contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La pesquisa se centra, entre otros puntos, en la operación de compraventa de un departamento en el barrio de Caballito que perteneció al exdeportista.
Morales fue propietario del inmueble ubicado en Miró al 500 hasta abril de 2025, cuando lo vendió por 200.000 dólares a dos mujeres jubiladas. Siete meses después, estas mismas personas se lo transfirieron a Adorni por 230.000 dólares. El pago se realizó en un 87% mediante una hipoteca no bancaria que, según la investigación, habría sido otorgada por las vendedoras, quienes luego declararon no conocer al funcionario.
Esta situación volvió a poner en el foco público a Hugo Morales, quien hoy tiene 51 años y se retiró del fútbol profesional hace casi dos décadas. Su carrera deportiva comenzó en las divisiones inferiores de Huracán, club con el que debutó en Primera División a los 16 años en 1991. En el «Globo» disputó 162 partidos y marcó 23 goles.
En 1995 fue transferido a Lanús por iniciativa de Héctor Cúper. Con el «Granate» vivió sus mayores éxitos: fue campeón de la Copa Conmebol 1996, subcampeón de la misma copa en 1997 y subcampeón del Torneo Clausura 1998. Además, sus actuaciones le valieron la convocatoria a la selección argentina, con la que obtuvo la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 y disputó siete partidos de las eliminatorias para el Mundial de Francia 1998.
Su carrera se vio interrumpida en octubre de 1997 por una peritonitis aguda que requirió una operación de urgencia y lo mantuvo alejado de las canchas por siete meses, durante los cuales circuló el falso rumor de que padecía cáncer. Su emotivo regreso al gol se produjo en mayo de 1998.
En 1999 fue transferido al Tenerife de España, donde jugó tres temporadas y anotó un gol clave para el ascenso del equipo en 2001. Regresó a préstamo a Lanús en 2003, aunque su segundo ciclo no tuvo el mismo impacto. Su último partido con la camiseta de Lanús fue en junio de 2003, totalizando 124 partidos y 19 goles con el club.
