El equipo de Núñez inició su participación en el torneo continental con un empate en Bolivia, en un partido condicionado por la expulsión temprana de Lucas Martínez Quarta.
River Plate comenzó su camino en la fase de grupos de la Copa Sudamericana con un empate 1-1 ante Blooming en Bolivia. El encuentro se vio marcado por la expulsión de Lucas Martínez Quarta en la primera etapa, un hecho que obligó al entrenador Eduardo Coudet a modificar la estrategia inicial del equipo.
A pesar de jugar con un hombre menos, River logró ponerse en ventaja gracias a un gol de Sebastián Driussi. Sin embargo, el desgaste físico se hizo notar en la segunda mitad, permitiendo que el equipo local alcanzara el empate definitivo.
Tras el partido, el director técnico Eduardo Coudet analizó el desempeño de su equipo. «Fue un partido complicado. A partir de la expulsión temprana, nos modificó el 100% de nuestra planificación», explicó. El entrenador consideró que, dadas las circunstancias, «el punto es lo más valioso de la noche», aunque aclaró que al equipo no le gusta empatar.
Con un calendario apretado por los compromisos locales e internacionales, Coudet adelantó que es probable que haya rotaciones en el equipo titular para cuidar el físico de los jugadores. El próximo desafío para River Plate será el clásico ante Racing Club en Avellaneda, para luego volver a enfocarse en la Copa Sudamericana cuando reciba a Carabobo.
