El fiscal a cargo confirmó que la madre y su pareja son los principales sospechosos en el caso, que está caratulado como homicidio. El menor presentaba traumatismos craneales.
El fiscal Facundo Oribones, a cargo de la investigación por la muerte de Ángel, un niño de cuatro años, confirmó este viernes en conferencia de prensa que el caso está caratulado como «homicidio» y que los principales sospechosos son la madre del menor y su pareja, quienes se encuentran en la ciudad de Comodoro Rivadavia, Chubut, donde ocurrieron los hechos.
«Se investiga como homicidio, pero no se descarta ninguna línea de investigación. Hay sospechosos que están en la ciudad que están siendo monitoreados», declaró Oribones ante los medios locales.
Respecto a la causa de la muerte, cuyos resultados preliminares ya fueron confirmados, el fiscal indicó: «El niño presentó traumatismos en la zona craneal, que no sabemos si es accionar voluntario o no, todavía no hay causal de muerte preciso. Los golpes como máximo serían de hace 10 días atrás».
El fiscal sostuvo que, si bien son los principales sospechosos, la madre y su pareja no están formalmente imputados. «No tenemos una evidencia firme de que fue una acción deliberada, por lo que no están formalmente imputados. Se investiga como homicidio y hay sospechosos, que son la madre y la pareja», explicó.
Ángel se encontraba en la vivienda de los sospechosos, en el marco de una decisión judicial de revinculación con su madre, cuando sufrió una descompensación el pasado 5 de abril. Fue trasladado al hospital local, donde falleció menos de dos días después.
