Este domingo 12 de abril, los ciudadanos peruanos elegirán a su nuevo presidente en unos comicios con más de 30 fórmulas candidatas, en un contexto marcado por la volatilidad institucional y la desconfianza ciudadana.
Este domingo 12 de abril, Perú celebrará elecciones para elegir a su nuevo presidente. Estos comicios se desarrollan en un escenario de alta inestabilidad política, tras la destitución del expresidente José Jerí en febrero, quien fue designado en reemplazo de Dina Boluarte. José María Balcázar lidera interinamente el Poder Ejecutivo hasta el 28 de julio, fecha en la que asumirá el mandatario electo. Perú ha tenido siete presidentes en la última década, sin que ninguno completara su mandato constitucional.
Según el Jurado Nacional de Elecciones, más de 30 fórmulas presidenciales se presentan en estas elecciones, lo que las convierte en uno de los procesos con mayor número de candidaturas en la historia reciente de América Latina. Cada fórmula incluye candidatos para presidente, primer vicepresidente y segundo vicepresidente. Paralelamente, se elegirán representantes al Congreso y al Parlamento Andino.
Dado que las encuestas prevén que ningún candidato alcanzará el 50% de los votos válidos, es muy probable que se realice una segunda vuelta o balotaje el domingo 7 de junio. El clima político está marcado por la crisis, la inseguridad y casos de corrupción, lo que ha generado un alto escepticismo en la ciudadanía. Los sondeos indican que la suma de votos en blanco, nulos e indecisos supera el 35%.
Los peruanos residentes en el extranjero, incluida la Argentina, podrán ejercer su derecho al voto si tienen domicilio registrado fuera del país en su Documento Nacional de Identidad (DNI). Deben acudir a la oficina consular correspondiente. A través del sitio oficial del consulado, los votantes pueden consultar su local de votación ingresando su número de DNI.
El presidente electo asumirá formalmente sus funciones el próximo 28 de julio, con el desafío de gobernar en un país que busca superar un prolongado período de inestabilidad política.
