El especialista tributario explicó los cambios clave de la ley de inocencia fiscal, destacando un giro conceptual en la relación con el fisco y sus efectos prácticos.
El CEO y socio fundador del Grupo GNP, Guillermo Pérez, analizó en diálogo con Canal E el impacto de la ley de inocencia fiscal y su efecto sobre los depósitos en dólares. Según explicó, la medida introduce cambios relevantes en el sistema tributario, aunque su implementación práctica avanza con cautela.
En ese sentido, el especialista sostuvo que, si bien el esquema ofrece beneficios como mayor previsibilidad fiscal, aún persisten dudas que limitan su adopción masiva. Pérez destacó que la normativa implica un giro conceptual en la relación entre el contribuyente y el Estado. “Antes eras culpable hasta demostrar lo contrario, ahora sos inocente hasta que el fisco demuestre lo contrario”, explicó. Este cambio busca reducir la presión sobre los contribuyentes y simplificar el cumplimiento fiscal.
Uno de los ejes centrales es el régimen de ganancias simplificadas, que permite delegar la liquidación en la agencia recaudadora. “El beneficio clave es el tapón fiscal, que implica que la declaración jurada se presume correcta y limita revisiones futuras”, señaló. Además, la ley redujo el plazo de prescripción de cinco a tres años, lo que aporta mayor certidumbre.
El tributarista indicó que el esquema funciona, en la práctica, como un “pseudo blanqueo”. “Permite utilizar dólares guardados para comprar bienes sin que aplique la presunción de incremento patrimonial no justificado”, explicó. Sin embargo, advirtió que existen limitaciones y zonas grises en la normativa.
Pérez remarcó que el sistema traslada parte del control a las entidades financieras. “Los bancos van a ser los guardianes, porque deben cumplir con normas de prevención de lavado”, afirmó. En ese marco, operaciones que no encajen en el perfil del cliente pueden ser reportadas como sospechosas.
El especialista explicó que la incertidumbre regulatoria limita la adhesión al régimen. “La gente está siendo mucho más cauta, no vemos una avalancha como en otros blanqueos”, señaló. Esto responde tanto a cuestiones técnicas como a la falta de confianza en la continuidad de las reglas.
Según Pérez, la iniciativa busca incentivar el uso de ahorros en dólares para dinamizar la economía. “El objetivo es reactivar el consumo y la inversión en un contexto donde la actividad está planchada”, explicó. Actualmente, sectores como el agro y la minería crecen, mientras que la industria y el comercio muestran caídas.
El analista consideró que la implementación será progresiva. “Esto no va a fracasar, pero va a venir muy despacio”, afirmó. En ese sentido, destacó la necesidad de mayor claridad normativa y estabilidad en el tiempo para consolidar el esquema.
