El senador nacional Luis Juez sorprendió al abrir la posibilidad de no repetir como candidato a gobernador, en medio de tensiones con el radicalismo y un acercamiento a La Libertad Avanza.
El locro organizado por el Frente Cívico el pasado 1 de mayo, con una marcada presencia de referentes de La Libertad Avanza, terminó de agitar el tablero político cordobés. La foto de unidad entre el juecismo y los libertarios, en la que aparecieron Luis Juez, los diputados Gabriel Bornoroni, Gonzalo Roca, Laura Rodríguez Machado y varios legisladores, generó algunos pases de factura en la oposición provincial.
El principal protagonista de las críticas fue el exdiputado radical Rodrigo de Loredo, quien en programas de streaming ironizó sobre la “no invitación” de Juez al evento. “Me hubiera gustado que Luis me invitara. Yo siempre lo invité a mis actos. Lo que sé es que el locro que antes hacían con mondongo y puchero, ahora lo hacen con peceto”, señaló.
Las declaraciones no cayeron bien en el entorno de Juez, pero el senador optó por el silencio público para evitar confrontaciones que, según su análisis, solo benefician al oficialismo provincial. Sin embargo, en privado, los llamados entre ambos dirigentes fueron frecuentes y Juez dejó clara su postura: “No te ponés de novio insultando a la mina”, expresó ante sus íntimos.
Más allá del vínculo con De Loredo, lo que llamó la atención fue el cambio de tono del líder del Frente Cívico. Durante su discurso en el Botánico, Juez afirmó que lo importante “es ganarle al peronismo en Córdoba” y agregó: “Estaremos en el lugar que nos toque estar”. Esta frase marca un giro respecto a comienzos de 2025, cuando aseguraba que sería nuevamente candidato a gobernador.
“Yo no tengo la vanidad que otros candidatos tuvieron antes. Si hace falta para ganar, seré candidato a vicegobernador o candidato a intendente”, declaró Juez a Perfil Córdoba, abriendo la puerta a una arquitectura electoral distinta que incluye un posible regreso a la intendencia de Córdoba, cargo que ocupó entre 2003 y 2007.
En paralelo, el senador maneja con cautela su relación con el Gobierno nacional. El “tema Adorni” lo incomoda, y en los últimos días ha reducido su exposición pública y rechazado entrevistas de programas porteños, por considerar que las polémicas en torno al jefe de Gabinete golpean la figura de Javier Milei. Juez prefiere medir sus palabras para evitar malentendidos.
