Un estudio de QSocial Big Data muestra que el 60% de los argentinos registró despidos en su entorno cercano, mientras que el desempleo se consolida como la principal preocupación, desplazando a la inflación.
El informe de abril de QMonitor, elaborado por QSocial Big Data, advierte sobre un marcado deterioro del humor social y una pérdida de confianza que se profundiza en distintos sectores. En ese contexto, el 60% de los argentinos asegura haber registrado despidos en su entorno cercano en los últimos meses, lo que evidencia la magnitud del impacto laboral.
La evaluación de la situación del país cae por tercera vez consecutiva y alcanza su nivel más bajo desde el inicio de la serie. En paralelo, el desempleo se posiciona como el principal problema, desplazando a la inflación y reflejando el cambio en las preocupaciones sociales.
El relevamiento también muestra un retroceso en el apoyo al oficialismo, con caídas en segmentos que hasta ahora funcionaban como sostén. A esto se suma un aumento en la percepción de corrupción, que alcanza su valor más alto dentro de la medición. Otro de los indicadores que se deteriora es el vínculo afectivo con el Presidente. Los niveles de empatía y confianza registran caídas, en línea con un clima social cada vez más adverso.
La tolerancia a las políticas de ajuste también muestra señales de desgaste. El indicador desciende del 42% al 35%, incluso entre quienes acompañaban estas medidas. A pesar de este contexto, el informe señala que la oposición no logra capitalizar el descontento y no se consolida una alternativa clara.
En el plano económico se registran los datos más críticos. La evaluación negativa de la situación sube 12 puntos y se ubica en 48%, mientras que el escepticismo a futuro crece del 36% al 52%. En paralelo, se intensifican las dificultades en los hogares: siete de cada diez argentinos recurren a mecanismos de financiamiento para cubrir gastos cotidianos, lo que refleja el impacto sostenido de la crisis en el día a día.
