La multinacional tabacalera planea una transición hacia productos sin combustión, pero encuentra limitaciones regulatorias en el país, lo que podría afectar posibles inversiones millonarias.
Philip Morris International (PMI) mantiene su plan estratégico de descontinuar a largo plazo la venta de cigarrillos tradicionales y migrar sus ingresos hacia productos denominados «libres de humo». Sin embargo, la compañía identifica como un obstáculo las prohibiciones vigentes en varios países de América Latina, incluida la Argentina, para la comercialización de estas alternativas.
Durante el evento Technovation en Washington D.C., Jacek Olczak, CEO de PMI, expresó que, si bien no está en contra de la regulación, es necesario evaluar si las normativas limitan la innovación. La empresa sostiene que la mejor opción para cualquier persona es dejar el tabaco, pero que para quienes no lo hacen, los productos sin combustión representan una alternativa con menos riesgos que seguir fumando.
Entre las alternativas mencionadas se encuentran el tabaco calentado, los cigarrillos electrónicos y las bolsas de nicotina. PMI afirma que estos productos reducen significativamente la exposición a sustancias tóxicas, aunque aclara que no están exentos de riesgos. Hasta fines de 2025, estos artículos habían sido habilitados en 106 mercados globales, incluyendo Estados Unidos, Japón y la Unión Europea.
En contraste, Argentina prohíbe la venta de tabaco calentado y cigarrillos electrónicos, permitiendo solo las bolsas de nicotina desde noviembre del año pasado. Ejecutivos de la firma compararon la regulación local con la de países como Irán, Cuba o Venezuela.
PMI había considerado a Argentina como un destino favorito para inversiones significativas en la región, destacando su producción tabacalera, capital humano y su planta operativa en Merlo, provincia de Buenos Aires. No obstante, las restricciones regulatorias se presentan como una barrera. A principios de 2023, la compañía frenó una inversión planificada de 300 millones de dólares en dicha planta, destinada a producir y exportar productos de nueva generación.
Marco Hannappel, presidente de PMI para América Latina y Canadá, señaló que las posibles inversiones, que ascenderían a cientos de millones de dólares, podrían generar numerosos puestos de trabajo directos e indirectos, pero requieren un marco regulatorio similar al de otras regiones que ya adoptaron estas alternativas.
