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Cena de la Fundación Libertad: mesas por afinidad y el pedido de Karina Milei

El evento anual del think tank reunió a referentes del oficialismo y la oposición, con una asistencia casi perfecta del Gabinete libertario y la presencia de Mauricio Macri.

En la cena de la Fundación Libertad hubo dos mesas de cabecera: una para Javier Milei y otra para Mauricio Macri. El evento anual del think tank se convirtió en una cita obligada para los referentes de la derecha argentina y en la última edición intentaron estar todos: hubo asistencia casi perfecta del Gabinete libertario, presencia fuerte del PRO y del empresariado. Lugares asignados por afinidad y el pedido de Karina Milei: sentarse con sus aliadísimos.

El periodista Lautaro Maislin contó cómo se ordenó a los invitados en las mesas 5 y 6, las principales. También quiénes tuvieron su lugar reservado en la 4, destinada a los ministros y funcionarios de máxima confianza de Milei. Al día siguiente del evento hubo tranquilidad entre los organizadores: aunque hubo roces y tensiones, nada se salió de guion.

Cuando recibió la invitación, Karina Milei le hizo saber a los organizadores de la cena que iba a asistir junto a Manuel Adorni y Martín Menem. La funcionaria, además, pidió que sus invitados especiales tuvieran un lugar en la mesa central. Milei recibió el Premio Libertad 2026, y llamó «horrible» al número de inflación, pero dijo que no se apartará «un ápice» de su plan.

A último momento, el presidente de la Cámara de Diputados se disculpó y avisó que no podía asistir. Adorni no se la perdió. Una vez más, los hermanos Milei ratificaron el respaldo al jefe de Gabinete mientras avanza la investigación en su contra por presunto enriquecimiento ilícito. Adorni llegó con el presidente y su hermana, escuchó el discurso y se fue. No hubo tiempo para interactuar.

En su mesa, la 5, también se sentaron el ministro de Desregulación y su esposa, Federico Sturzenegger y Josefina Roullier; la ministra de Seguridad y su esposo, Patricia Bullrich y Guillermo Yanco; el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo; y la diputada santafesina Romina Diez. En representación de la Fundación Libertad estuvo su director, Alejandro Bongiovanni, que también es diputado por La Libertad Avanza. En su mesa también hubo un lugar reservado para la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien a último momento avisó que no podía asistir.

La presencia de Diez fue una de las que más llamó la atención, ya que era una mesa de la primera línea del Gabinete. Sin embargo, la diputada es amiga de Karina Milei (la variable que parece explicar casi todo en el Gobierno), presidenta de La Libertad Avanza en Santa Fe y estuvo vinculada durante años a la Fundación Libertad. Para la economista se trató de una plataforma clave desde donde construir lazos políticos. Diez, además, es de Rosario, la ciudad donde nació el think tank, y se conoce «de toda la vida», según cuentan en su entorno, con sus directivos. El vínculo es tan cercano que Bongiovanni es el padrino de su hija.

La mesa 4 estuvo reservada para un grupo de funcionarios de la primera línea del Gobierno. Allí se sentaron la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el ministro de Salud, Mario Lugones; el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; y el ministro de Defensa, Carlos Presti. Los lugares de la mesa 4 se completaron con caras conocidas, como la del senador Luis Petri y su pareja, Cristina Pérez, y con personajes de más bajo perfil, como el titular de YPF, Horacio Marín; los vice de Economía y Justicia, José Luis Daza y Santiago Viola; el secretario de jefatura de Gabinete, Guillermo Davitt; y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, junto a su vice Vladimir Werning.

En plena escalada de la interna del Gobierno, cerca de los organizadores negaron que el karinismo le haya bajado el pulgar a Santiago Caputo, que no estuvo presente. En 2025, una de las noticias principales del evento fue la participación del asesor y la mesa que estuvo asignada a sus militantes. Esta vez, no pasó. «Lo extraño no es que haya faltado, sino que el año pasado haya ido. Santiago nunca asiste a este tipo de eventos y no pasó nada raro ahora», dijeron para despejar dudas. Tampoco hubo lugar para nombres fuertes de Las Fuerzas del Cielo, como el de Daniel “El Gordo Dan” Parisini o Agustín Romo.

Mientras que Alejandro Bongiovanni se sentó en la mesa 5, su hermano y presidente de la Fundación Libertad, Gerardo Bongiovanni, se ubicó en la 6 junto a Macri. El expresidente estuvo acompañado por un grupo variopinto: Álvaro Vargas Llosa, hijo del reconocido escritor peruano; el economista Alberto Benegas Lynch (h); el empresario farmacéutico Alejandro Roemmers; el economista Ignacio Bongiovanni; los empresarios del mundo de la medicina privada, Mario y Luciano Tourn; el jefe de Gabinete porteño Gabriel Sánchez Zinny; y el director del Adam Smith Center for Economic Freedom, Carlos Díaz-Rosillo.

Al día siguiente de la cena, uno de los principales comentarios fue el abrazo entre Macri y Bullrich.

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