La tripulación del Artemis II completó con éxito su viaje alrededor de la Luna, estableciendo un nuevo récord de distancia y compartiendo imágenes nunca antes vistas del satélite.
La misión Artemis II de la NASA finalizó con el amerizaje de la cápsula Orión en el Océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, California. Los cuatro astronautas fueron extraídos por equipos de la NASA y del ejército estadounidense y trasladados en helicóptero al buque USS John P. Murtha.
Durante la misión, el piloto Victor Glover envió un mensaje a la Tierra: “Créannos, se ven increíbles, se ven hermosos, y desde aquí se ven como una sola cosa. Somos todos Homo sapiens, sin importar de dónde vengas ni cómo te veas”. Y añadió: “Llamamos hazañas extraordinarias a los logros humanos por una razón: porque nos unieron y nos demostraron de lo que somos capaces, no solo dejando de lado nuestras diferencias, sino también uniendo nuestras fortalezas para alcanzar algo grandioso”.
Uno de los principales objetivos de Artemis II era observar y fotografiar el lado oculto de la Luna, que no es visible desde la Tierra. “Vimos cosas que ningún ser humano ha visto jamás, ni quisiera Apolo”, afirmó el comandante Reid Wiseman. “Es simplemente indescriptible. Por más que lo miremos, nuestro cerebro no logra procesar esta imagen”. Otro tripulante destacó: “Es absolutamente espectacular, surrealista… no hay adjetivos, voy a tener que inventar algunos nuevos”.
Además, los astronautas se convirtieron en los seres humanos que más lejos han viajado en el espacio, al superar los 400.171 kilómetros establecidos por la misión Apolo 13 en 1970.
Previamente, China había enviado dos sondas al lado oculto de la Luna: Chang’e 4 en 2019 y Chang’e 6 en 2024, esta última con recolección de muestras.
Tras el regreso, los tripulantes se sometieron a evaluaciones físicas para monitorear la adaptación del cuerpo humano a condiciones extremas, información clave para futuras misiones.
