La central obrera realizó un acto con críticas a las políticas del gobierno y anticipó posibles medidas de fuerza.
La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a una masiva movilización en Plaza de Mayo con motivo del Día del Trabajador. Durante el acto, los dirigentes sindicales expresaron su descontento con las políticas económicas y laborales implementadas por el gobierno de Javier Milei, y advirtieron sobre una posible escalada de conflictividad que podría derivar en un nuevo paro nacional.
La jornada transcurrió sin incidentes mayores, con una importante concurrencia de trabajadores de distintos sectores. Desde la CGT señalaron que continuarán evaluando las medidas a tomar en función de la evolución de la situación social y económica del país.
