La cápsula Orion, con sus cuatro tripulantes, completó con éxito un sobrevuelo lunar histórico, superando una interrupción de comunicaciones de 41 minutos y alcanzando la mayor distancia recorrida por humanos desde la Tierra en más de 50 años.
La misión Artemis II de la NASA concluyó con el regreso seguro de sus cuatro astronautas tras un viaje que los llevó a una distancia de 406.768 kilómetros de la Tierra. Uno de los momentos más críticos y simbólicos se produjo cuando la nave Orion atravesó la cara oculta de la Luna, perdiendo todo contacto por radio con los controladores en Houston durante aproximadamente 41 minutos.
Durante ese lapso, la tripulación continuó ejecutando las tareas programadas de manera autónoma, basándose en cálculos previos. Al salir de la zona de sombra, la primera señal fue captada por la estación de la Red del Espacio Profundo en Madrid, España, antes de retransmitirse a Estados Unidos.
La astronauta Christina Koch fue la primera en hablar desde la cápsula tras restablecerse el enlace. «Houston, Integrity, prueba de comunicación», dijo. Tras la confirmación desde Tierra, Koch expresó: «Houston, los escuchamos igual. Qué maravilloso volver a escuchar a la Tierra».
Este hito marcó la mayor distancia alcanzada por una misión tripulada en más de medio siglo. El sobrevuelo, que no incluyó un alunizaje, forma parte de una serie de pruebas cruciales para futuras misiones del programa Artemis, que busca establecer una presencia humana sostenible en la Luna.
Además de las operaciones técnicas, los astronautas realizaron observaciones de la superficie lunar y captaron imágenes de la Tierra desde la lejanía. Christina Koch, especialista de misión, se convirtió en la primera mujer en formar parte de un vuelo tripulado hacia la Luna. Koch posee una extensa experiencia, incluyendo una estadía récord de 328 días en la Estación Espacial Internacional y varias caminatas espaciales.
